¿Pequeñas partículas, gran peligro…?

Cómo los micro y nano-plásticos están afectando nuestra salud.

Hasta hace pocos años, la “cuestión” de los plásticos que llegaban al medioambiente a través de diferentes vías, unos 13 millones de toneladas/año, se consideraba el único y grave problema ecológico que los polímeros producían.

Hoy en día sabemos que, en el medio acuático, los artículos de plástico (macro) debido a la degradación abiótica se acaban rompiendo en fracciones de unos pocos milímetros a partículas de pocos nanómetros, llamadas microplásticos (MPs) y nanoplásticos (NPs).

No existe un consenso que establezca unas medidas concretas de estos MPs y NPs, en cualquier caso, partículas cercanas a 1mm ya se pueden considerar MPs y aquellas inferiores a 1 micra se pueden considerar NPs.

Los microplásticos pueden tener apariencia de pellet, esfera, fibra, etc. Mientras que los nano plásticos tienen un comportamiento coloidal. A modo aclaratorio y por si se lo pregunta, los coloides son las partículas de muy bajo diámetro que son responsables de la turbidez o del color del agua superficial. Debido a su muy baja sedimentación la mejor manera de eliminarlos es por los procesos de coagulación-floculación.

Lo polímeros, sean o no biodegradables, pueden contener en muchas ocasiones contaminantes químicos tales como: filtros UV, retardantes de llama, PFAS, que se unen fácilmente a los MPs debido a que son fuertemente hidrófobos, aumentando el riesgo para la salud humana. Asimismo, estas partículas pueden unirse a otros contaminantes, residuos farmacológicos, PAHs, metales pesados, en función de las características fisicoquímicas de los MPs; el papel de los NPs es aún más importante debido a una mayor relación superficie específica/volumen.

El consumo promedio de agua potable por persona puede variar según diferentes factores, como la región, el clima, el estilo de vida y los hábitos individuales. Sin embargo, se considera que una estimación general es de alrededor de 2 a 4 litros de agua por día para satisfacer las necesidades básicas de hidratación y el uso en actividades diarias como cocinar e higiene personal.

Bien sea agua de grifo o en bebidas cuyo ingrediente principal sea el agua, recientemente se ha calculado que el agua embotellada tiene una media de 94 MPs/l mientras que el agua del grifo tiene 4,23 MPs/l.

A nivel de salud humana, no hay estudios que muestren una vinculación clara entre exposición a MPs/NPs y efectos sobre la salud. Sin embargo, sí se dispone de estudios que confirman la bioacumulación de MPs/NPs en distintos órganos (hígado, bazo, riñón, cerebro, intestino y placenta) después de administración oral o intravenosa en animales de experimentación (tamaños 40 nm a 50 μm), con diversos efectos a nivel de alteraciones intestinales, alteraciones del sistema inmune o de la calidad del esperma entre otros . Se ha demostrado que NPs de poliestireno pueden atravesar la barrera gastrointestinal tanto in-vitro en modelos humanos, como en organismos acuáticos. Pero estos estudios se han realizado con partículas de poliestireno y no con muestras ambientales reales, en las que polímeros, como polipropileno, polietileno, o polietileno tertaftalato, son los más abundantes. Además, las concentraciones utilizadas en los estudios parecen a priori muy elevadas, mucho mayores que las concentraciones ambientales detectadas.

Los planes para minimizar los MPs y Nps que ingerimos, pasan por las siguientes actuaciones:

  • Eliminar en las plantas de tratamiento de agua potable todos los Mps y NPs.
  • Establecer estándares y métodos de muestreo para los MPs/NPs.
  • Usar tecnologías bio inspiradas.
  • Reducir el plástico de un solo uso.
  • Implementar la economía circular usando plásticos biodegradables.
  • Reducir la producción de polímeros no biodegradables.
  • Aumentar la conciencia sobre los efectos toxicológicos de los MPs y NPs

Sin duda, queda mucho por hacer a todos los niveles de la cadena, pero al menos existe consenso científico de los peligros que representan estas pequeñas partículas.
Desde Comercial Hospitalaria Grupo-3, podemos contribuir a la excelencia de su investigación suministrando partículas poliméricas así como distintos plásticos biodegradables y de origen biológico, garantía de nuestra representada Goodfellow.

[1] Ref: Shi Q, Tang J, Liu R, Wang L. Toxicity in vitro reveals potential impacts of microplastics and nanoplastics on human health: A review. Crit. Rev. Environ. Sci. Technol. 2021.

[1] Ref: Rev. salud ambient. 2022;22(Espec. Congr.):74-143

 

Puede consultar el catálogo completo en este enlace:
https://www.goodfellow.com/c/polymer

Autor:  Joaquín Fernández Revuelta – Lic. en Farmacia (Universidad Complutense de Madrid)

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